Patético espectáculo el de los estudiantes marchando por las calles de la ciudad, no tan solo desinformados, desorientados o simplemente ignorantes acerca de sus aspiraciones, sino que además, haciendo gala de una vandalismo y una agresividad fuera de toda razón. Las capuchas no alcanzan a esconder tanta precariedad.
Estudiantes consultados acerca de sus reivindicaciones respondían con dificultad, falta de coherencia y escasos argumentos. No se hace diferencia entre la expresión oral y escribir en el chat. Igual cosa con los "líderes" del movimiento, no tan diferentes del resto pero mejor pronunciados. No alcanzaron a aprenderse el discurso de memoria.
Destrozos,
(Leer más)

Comentarios recientes
hace 7 meses
hace 7 meses